RECIÉN PUBLICADO: Calderón falla como católico: Raúl Vera

Posted on 12 mayo, 2012

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BRUSELAS (apro).- El obispo de Saltillo, Raúl Vera López, denunció ante la Unión Europea (UE) la complicidad de las autoridades mexicanas con el narcotráfico en la violación de los derechos humanos de migrantes, principalmente centroamericanos.

Más aún, solicitó que se exija al gobierno de México –con el que la UE pactó una cláusula democrática y una “asociación estratégica”– que detenga tal situación y cumpla con las convenciones internacionales que ha suscrito.

(Artículo publicado el 11 de Mayo de 2012 en la sección Prisma Internacional de la Agencia PROCESO)

A nombre de una coalición de 30 centros de apoyo a migrantes y organizaciones de derechos humanos, Vera López se entrevistó en esta ciudad, a puerta cerrada y por separado, con funcionarios y diputados europeos. A ellos les narró el infierno que deben afrontar quienes pretenden cruzar el territorio mexicano sin papeles, y describió la extendida corrupción oficial que permite todo tipo de abusos contra ellos.

Entrevistado el pasado martes 8 –luego de reunirse con María Gotsi, funcionaria para México del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE); Nicolas Beger, director de la oficina para la UE de Amnistía Internacional, y otros representantes de ONG internacionales y de la representación permanente de Reino Unido ante la UE–, el obispo mexicano señaló que su visita a la ciudad sede de las instituciones europeas se da en el marco de la campaña “por una migración sin violencia”, que incluye escalas en Londres y Ginebra.

En Bruselas, el prelado también sostuvo reuniones de trabajo con la eurodiputada finlandesa Satu Hassi y con el eurodiputado español Willy Meyer, así como con la presidenta del Subcomité de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, la alemana Barbara Lochbihler.

Además, el lunes 7 participó en la reunión de  la Delegación del Parlamento Europeo para la Comisión Parlamentaria Mixta México-UE, en la que también intervino la embajadora mexicana Sandra Fuentes-Berain con una exposición en la que ensalzó el crecimiento del intercambio comercial entre ambos socios desde que entró en vigor el acuerdo de libre mercado, hace casi 12 años.

Fuentes-Berain no escuchó el mensaje del obispo Vera porque se retiró alegando otros compromisos. “Quizás no fue informada de que él hablaría en la sesión”, comentó a Apro en tono irónico Iver Orstavik, integrante de la Fundación Rafto de Derechos Humanos, el organismo noruego que coordina la gira europea de Raúl Vera, a quien en 2010 le concedió un premio por su “lucha a favor de la dignidad humana” y en un contexto mexicano en que “los activistas críticos están en peligro”.

Campaña

La campaña internacional del obispo demanda la “regularización” de los migrantes que atraviesan México con destino a territorio estadunidense.

Comenta Vera López: “Comenzamos esta campaña luego de que descubrimos en 2007 los secuestros de inmigrantes, que son una salvajada. A partir de 2009 nos percatamos de la existencia de casas de seguridad y de la tortura sistemática contra los migrantes para que dieran los teléfonos de sus familiares en Estados Unidos a quienes se les pudiera exigir recompensa”.

Continúa: “Descubrimos también la complicidad de policías municipales, estatales y federales, así como del Instituto Nacional de Migración y del Ejército (en la comisión de tales abusos contra los migrantes). La masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, en agosto de 2010, reveló descaradamente a la opinión pública la complicidad de las autoridades mexicanas, ya que es imposible que el camión Torton en el que viajaban las víctimas no fuera visto en los retenes oficiales instalados, justamente, para cazar migrantes y extorsionarlos”.

Vera López recuerda que estos y otros hechos que se cometen contra los migrantes, y que en conjunto califica de “tragedia humana”, ya fueron denunciados en marzo de 2010 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Explica el obispo: “Estamos buscando la presión internacional (contra el gobierno mexicano) en esta materia. México es el país que tiene el mayor flujo migratorio del mundo por su cercanía con Estados Unidos. Y el crimen organizado tiene un negociazo con los migrantes: por un lado, están las ganancias que dejan los secuestros y, por otro, en la zona de Nogales, Sonora, controlan las pequeñas camionetas que cobran a los migrantes por llevarlos de Altar a la Sierrita, en el límite con el desierto de Arizona y la frontera estadunidense. Un viaje que antes les costaba 800 pesos ahora les cuesta el triple”.

–¿Usted está contando todo esto a sus interlocutores europeos en Bruselas?

–Estamos hablando de todo lo que está pasando. En la reunión de esta mañana (con María Gotsi, Nicolas Beger, ONG y eurodiputados, organizada por Amnistía Internacional) lo dije, y más tarde tenemos una cita con la presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo.

El crimen organizado en México, señaló a los europeos, está exportando la violencia: “Es una cuestión de seguridad para las demás naciones: el crimen organizado mexicano ya tiene ramificaciones internacionales (…) La región se está convulsionando. Nosotros no estamos pidiendo apoyo solamente por los migrantes, sino por la paz en el mundo”.

Según los eurodiputados con quienes se entrevistó Vera López, el tema migratorio podría ser abordado en la próxima reunión de la Comisión Parlamentaria Mixta México-UE, programada para el 23 y 24 de mayo en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo, Francia, en la que participa una delegación plural de legisladores mexicanos.

El obispo de Saltillo expresó también en Bruselas sus críticas a la estrategia del presidente Felipe Calderón para combatir el tráfico de drogas.

El 23 de marzo pasado, en vísperas de la visita de Benedicto XVI a León, Guanajuato, Raúl Vera López incluso declaró, refiriéndose al mandatario mexicano:

“A mí me da vergüenza que tengamos al frente de México a una persona que se confiesa públicamente católica y que está llevando una estrategia con ausencia de procuración de justicia, con el Ejército en las calles, con las denuncias que tiene de violaciones a los derechos humanos, con el crecimiento terrible de la corrupción. Es una pena que tengamos este tipo de católicos”.

–Usted, como un hombre de fe, ¿cuál cree que sea el juicio divino que le espera a Calderón?, se le cuestionó al religioso durante la entrevista en Bruselas.

–Nadie sustituye a Dios. Primero hay que criticarse a uno mismo: ¿cómo es posible que no hayamos formado católicos maduros para que en la vida pública den testimonio de justicia? Es una vergüenza también para nosotros: no hemos hecho bien nuestra chamba.

Se preguntó: “¿Cómo es posible que Calderón esté librando una guerra contra el narcotráfico y no entienda la relación entre justicia y paz? No es posible que esté emprendiendo una guerra que únicamente produce violencia y no incluya la justicia. No está combatiendo el lavado de dinero. No está removiendo a los funcionarios podridos…

–El perdón es una parte fundamental del catolicismo: como hombre de iglesia, dígame, ¿Calderón podría, o merece ser perdonado?

–Cualquier ser humano tiene derecho al perdón de Dios… pero se tiene que arrepentir, tiene que salirse de sus barbaridades…

–Es decir que para ser “perdonado”, Calderón, como católico que dice ser, ¿primero tendría que reconocer que falló, que cometió un error con su guerra contra el narcotráfico?

–Es delicado que me ponga a juzgar en el fuero interno al señor Calderón. No puedo hacerlo. Nunca he sido su director espiritual. Nunca he escuchado sus justificaciones. Pero objetivamente, el resultado (de la guerra antinarco) es fatal. La omisión de la justicia en su estrategia (contra el trasiego de drogas) es muy grave. Yo ni siquiera lo tengo que juzgar como católico, sino como estadista. Como ciudadano mexicano, yo sí tengo derecho a dar la calificación moral de un sistema político al frente del cual está él.

Vera López recalcó: “La estrategia contra el narcotráfico de Calderón la veo desde el evangelio. En mi conciencia como pastor de mi grey, no sólo me preocupo por la vida de los habitantes de mi diócesis, sino también por la de los ciudadanos de mi país, por lo que no me puedo quedar callado; me haría cómplice de la irresponsabilidad ética de Calderón, de su irresponsabilidad moral. Él aceptó ser presidente, pues que lo asuma y sea consecuente. En cuanto a su vida personal, ya tendrá su confesor…

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